Luis Alberto Guiguí Hernández
Coordinador de Formación Integral y Ejercicios Espirituales Pastoral Universitaria Landivariana
Universidad Rafael Landívar, Guatemala

La Universidad Rafael Landívar, desde su origen, ha velado por la sólida formación académica e integral de los estudiantes, profesores y administrativos que forman parte de la comunidad Landivariana. En palabras de San Ignacio nos dedicamos a formar “en virtud y ciencia”. Tomando como punto de partido esta invitación que nos hace Ignacio, nuestra educación busca responder a las necesidades de la sociedad.

Nuestra misión universitaria, plasmada en el Plan Estratégico 2017-2020, busca “contribuir al desarrollo integral y sostenible, transformando a la persona y la sociedad hacia dimensiones cada vez más humanas, justas, inclusivas y libres” , nos motiva, entonces, a presentar la labor que realiza la Pastoral Universitaria Landivariana.

La pastoral busca ser un espacio de encuentro, vinculación y acompañamiento para que los miembros de la comunidad landivariana redescubran su potencial humano, su experiencia de Dios y, de manera especial, su compromiso con aquellos que están en desventaja. Es decir, que buscamos promover espacios de encuentro y vivencias que permitan a los miembros de la universidad crecer en espiritualidad y compromiso con la sociedad.

¿Qué hacemos y cómo lo hacemos?
La forma de proceder de la Pastoral ha variado en los últimos años. Dividimos nuestra labor pastoral en tres principales áreas, que son las coordinaciones de la labor pastoral: El servicio de Capellanía, la Formación Integral y de Ejercicios Espirituales y Promoción de la Fe y la Justicia, que a continuación describiremos.

• La coordinación y servicio de capellanía se dedica al acompañamiento de procesos celebrativos y litúrgicos, se dedica a generar un espacio de reflexión basado en el ciclo litúrgico. Guatemala, al ser un país enraizado en sus tradiciones, celebra, con mayor fervor, la cuaresma y la pascua y el adviento. De esa cuenta, es función de la capellanía coordinar la celebración de las misas de Miércoles de Ceniza, las reflexiones de los viernes cuaresmales, los espacios de oración de los jueves pascuales, así mismo se busca el fortalecimiento de la expresión cultural guatemalteca a través de las demostraciones artísticas en torno a la Semana Santa, para ello se realiza un Vía Crucis, así como un concierto de Marchas procesionales, que integran a la Banda de la Universidad, con la de algunos colegios aliados a la misma. También coordina las celebraciones litúrgicas institucionales, tales como la Misa del Inicio de Ciclo, la Misa de Pentecostés, la Misa de San Ignacio y la Misa de Aniversario de fundación de la Universidad Rafael Landívar. Otro de los ámbitos que se atienden son las formaciones sacramentales, especialmente la confirmación que es un proceso abierto a todas las universidades que hay en la ciudad de Guatemala.

• La coordinación de formación integral y de Ejercicios Espirituales se dedica al acompañamiento de experiencias formativas, para los estudiantes, administrativos y docentes, en clave ignaciana, que promuevan un desarrollo espiritual, un contacto con el Dios de Jesús. Para ello se proponen Talleres de Discernimiento, Retiros en Clave Ignaciana, que buscan un contacto personal y una experiencia espiritual. Estos retiros están estructurados dependiendo el público objetivo, se tiene uno especialmente estructurado para jóvenes universitarios, así como otro específicamente enfocado a docentes y administrativos. En esta misma coordinación se atiende el grupo juvenil “Sembradores de Esperanza” que busca la evangelización de los jóvenes al modo de San Ignacio. Corresponde, a su vez a esta coordinación, el acompañamiento humano y espiritual, así como los procesos formativos y académicos, busca trabajar en conjunto con otras unidades el trabajo espiritual.

• La coordinación de Promoción de la fe y la justicia, se encarga de los espacios de reflexión política y social, a la luz de los documentos de la Compañía de Jesús, se dedican espacios de foros, círculos de reflexión, así como la experiencia de compromiso social con aquellos que menos tienen, para ello utilizamos la plataforma de las reflexiones cuaresmales y de Semana Santa.

Todas estas coordinaciones, en comunión con la Dirección de la Pastoral, se alían a otras unidades, para con ello promover espacios de reflexión, de crecimiento y acompañamiento.

¿Cómo vemos la Pastoral Universitaria? Nuestros principales retos.
La Pastoral Universitaria, hoy trasciende los muros de la universidad, para nosotros, como miembros de la misma, es importante centrarnos en la persona humana, vemos en el otro y la otra el rostro tangible de Jesús. Por esta misma razón, debemos responder a lo que la universidad requiere de nosotros.
La formación en varios ámbitos, psicológico, teológico y espiritual, son áreas que debemos ahondar. Los jóvenes hoy en día van un paso adelante, no temen cuestionar y confrontar temas tan diversos como Dios, la Iglesia, la Religión. Es por ello que como miembros de una universidad, confiada a la Compañía de Jesús, debemos responder a estos cuestionamientos.
Pero hay un ámbito que debemos potenciar, que es el ámbito humano. Por esta misma razón, la Pastoral universitaria debe encaminarse al cuidado de la persona, sin distinción de raza, género, orientación sexual. Uno de los trabajos que se realizan es liberarnos de prejuicios, para con ello lograr que el estudiante, administrativo y docente se sienta acogido, aceptado, valorado desde su ser persona. Hoy, más que nunca, debemos generar espacios de acogida y diálogo.
El papa emérito, Benedicto XVI, invita a los estudiantes universitarios a ser “Nuevos discípulos de Emaús”, es decir que nos pongamos al lado del otro ser humano y caminemos juntos, en búsqueda de una sociedad más justa, más humana y más solidaria. Por ello la Pastoral Universitaria debe ser un espacio para caminar juntos, no indicar el camino que queremos nosotros que tomen, sino que sea el camino que el estudiante quiera seguir.
En el ámbito investigativo y de docencia, la pastoral debe proporcionar herramientas desde la Pedagogía ignaciana, proporcionar y acompañar los procesos desde el conocimiento del contexto, proponer experiencias y reflexión, para dar paso a la acción y con ello la evaluación. Para ello debemos hacer propuestas académicas, propuestas generadas desde la realidad en la que se vive, para causar una incidencia más acoplada al evangelio.
Desde esa perspectiva, y tomando las palabras del P. Peter Hans Kolvenvach “la educación jesuita ha buscado educar a toda la persona, a la persona completa, tanto intelectual y profesionalmente, como psicológica, moral y espiritualmente” es decir, en todos los aspectos que conforman la academia se puede causar una incidencia, es así como llevamos a Jesús en todos los aspectos de vida, es impregnar y evangelizar a la Academia, para que ella, al modo de Jesús, pueda responder a una sociedad que la demanda.

Lo invitamos a leer la edición Nº47 de la Carta de AUSJAL

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